Un pino canario de tantos(Nota: hay actualizaciones justo al final de la historia).
El pasado sábado (día 28/05/2005) me fui de caminata por esos mundos de dios, que la isla de Gran Canaria da para mucho. Hay senderos de sobra.
No voy a poner una descripción detallada del sendero, más que nada porque no la tengo, pero sí comentaré un par de impresiones para quienes tengan ganas de recorrer este sendero.
El comienzo resulta un poco decepcionante... Una interminable pista de tierra que discurre entre pinos. La vegetación te sabe a poco si has hecho algún sendero por La Palma o por La Gomera. Encima el día no acompaña. Hace un frío de narices (para los estándares canarios, claro), y como está todo lleno de bruma, no hay manera de sacar una foto decente.
Una vista del noroeste de la islaSin embargo, a medida que bajábamos por el sendero, el tiempo mejoraba. Cuando hicimos la primera parada para meternos un bocadillo entre pecho y espalda, el tiempo estaba despejado. Ahí saqué la foto que encabeza la historia. Es que me encanta sacarle fotos a los pinos a contraluz. Una de mis debilidades. Detrás de las vaquitas, claro.
El caso es que el camino se presentaba fácil, y las vistas impresionantes. Las fotos pequeñitas que estoy poniendo no hacen justicia, pero pueden ver las fotos más grandes y con mejor calidad en el álbum que he publicado.
Los acantilados del noroeste de la islaJusto cuando parecía que el camino iba a resultar un completo paseo, siempre descendiendo, se desató el infierno. ¿No es verdad, Dami? A ver, me explico... No es que fuera para tanto, pero el último tramo era una especie de caída a pico, con un sendero prácticamente inexistente formado por piedras sueltas. Todavía me están doliendo los gemelos... Además, la bajada tenía el agravante de que la gente con la que iba decidió que aquel debía ser el camino. Pero no, no lo era. Cuando le explicamos al responsable de la caminata por dónde bajamos nos miró como si estuviéramos chalados. Supongo que tenemos complejo de cabra montesa. De esa parte no tengo fotos porque es difícil usar la cámara cuando tienes una mano en la piedra de arriba, para no despeñarte, y otra en la de abajo, tanteando para que no salga rodando. Encantador.
En definitiva, el sendero me gustó mucho, aunque la última parte es más parecida a un camino de cabras que otra cosa. Bien vale la pena tomarse una cervecita fresquita al final del camino.

Actualización

Ya he publicado en Flickr el álbum de fotos de la caminata. No he publicado todas las fotos, más que nada porque no publico fotos de mis amigos y amigas sin su permiso expreso :) Por otro lado, he reducido un poco el tamaño y calidad de las fotos para aprovechar el escaso ancho de banda disponible con la cuenta gratuíta de Flickr.